Fragmentos: Las Estrellas mi Destino

agosto 04, 2011 .

Se trata de un hombre de gran fuerza física y de un potencial intelectual adormecido por la falta de ambición. Trabaja lo menos posible. Es el estereotipo del Hombre Medio. Posiblemente algún shock insospechado le despertaría, pero el Gabinete Psiquiátrico no puede hallar la llave… pero ahora estaba a la deriva en el espacio desde hacía ciento setenta días, y la llave para su despertar estaba en la cerradura. Ahora daría la vuelta y se abriría la puerta al holocausto.

–¿Quién eres?
–Gully Foyle es mi nombre.
–¿De dónde eres?
–La Tierra es mi Nación.
–¿Dónde estás ahora?
–En el profundo espacio, mi vivienda.
–¿Adónde te diriges?
–La muerte es mi destino.

Así que, en cinco segundos, nació, vivió y murió. Tras treinta años de existencia y seis meses de tortura, Gully Foyle, el estereotipo del Hombre Medio, dejó de serlo. Giró la llave en la cerradura de su alma y se abrió la puerta. Lo que emergió echó afuera al Hombre Medio para siempre.

El hombre que altera la morfología de la sociedad es un cáncer. El hombre que da prioridad a sus propias decisiones sobre las de la sociedad es un criminal. Pero hay unas reacciones en cadena. El purgar por uno mismo a través del castigo no es bastante. Además se tienen que arreglar las cosas

La vida es tan simple -dijo-. Esta decisión es tan simple, ¿no? ¿Tengo que respetar los derechos de propietario de Presteign? ¿El bienestar de los planetas? ¿Los ideales de Jisbella? ¿El realismo de Dagenham? ¿La conciencia de Robin? Aprieten el botón y verán cómo el robot salta. Pero yo no soy un robot. Soy un fenómeno en el universo… un animal pensante… y estoy tratando de hallar mi camino en medio de un laberinto. ¿Tengo que entregarle el Piros al mundo y dejar que se destruya? ¿Tengo que enseñar al mundo cómo espaciojauntear y dejar que extendamos nuestro espectáculo de monstruos de galaxia en galaxia a través de todo el universo? ¿Cuál es la respuesta?.

–Un hombre es, ante todo, un miembro de la sociedad además de un individuo. Uno tiene que estar de acuerdo con esa sociedad, tanto si escoge la destrucción como si no.
–Pero es que la sociedad puede ser tan estúpida, tan confusa. Ya lo ha visto en esta conferencia.
–Sí, señor, pero uno tiene que enseñar, no dictar. Uno tiene que enseñar a la sociedad.
–¿A espaciojauntear? ¿Por qué? ¿Para qué alcanzar las estrellas y las galaxias? ¿Por qué?
–Porque uno está con vida, señor. También se podría preguntar: ¿por qué estoy vivo? Pero no lo hace. Vive.
–Tiene que haber algo más que el simple vivir -le dijo Foyle al robot.
–Entonces hállelo por usted mismo, señor. No le pida al mundo que se deje de mover porque tiene dudas.
–¿Por qué no podemos movernos todos juntos hacia adelante?
–Porque todos ustedes son distintos. Porque no son lémures. Algunos tienen que ir por delante, y esperar que los demás les sigan.
–¿Quién va por delante?
–Los hombres que deben hacerlo… los hombres con una misión, los hombres que se sienten compelidos a ello.
–Fenómenos.
–Todos ustedes son fenómenos, señor. Pero siempre lo han sido. La misma vida es un fenómeno. Esa es su gloria y esperanza.

–Está loco, amigo. Le ha dado una pistola cargada a un niño.
–Dejen de tratarlos como a niños, y ellos dejarán de comportarse como tales. ¿Quién demonios es usted para hacer de maestro?
–¿De qué está hablando?
–Dejen de tratarlos como a niños. Explíquenles lo de la pistola cargada. Sáquenlo todo a la luz. – Foyle rió salvajemente-. He terminado la última conferencia de la Cámara Estelar en el mundo. He descubierto el último secreto. Ya no habrá más secretos de ahora en adelante… Ya no más decirle a los niños lo que es bueno para ellos… dejen que crezcan. Ya es hora.
–Cristo, está loco.
–¿Lo estoy? Le he entregado de nuevo la vida y la muerte al pueblo que vive y muere. El hombre común ya ha sido demasiado fustigado y dirigido por los hombres motivados como nosotros… hombres compulsivos… hombres tigres que no pueden evitar empujar al mundo ante ellos. Nosotros tres somos tigres, pero ¿quién infiernos somos para tomar decisiones por todo el mundo sólo porque sintamos la compulsión? Dejemos que el mundo haga su propia elección entre la vida y la muerte. ¿Por qué debemos cargar con la responsabilidad?
–No nos la cargamos -dijo en voz baja Y'ang-Yeovil-. Nos la cargan. Nos vemos obligados a tomar la responsabilidad que el hombre medio evita.
–Entonces dejemos que acaben de evitarla. Dejemos que acaben de lanzar sus deberes y sus culpas sobre los hombros del primer fenómeno que pase a su lado aceptándolos. ¿Es que hemos de continuar siendo por siempre los chivos expiatorios del mundo?
–¡Maldito sea! – se irritó Dagenham-. ¿No se da cuenta de que no puede fiarse de la gente? No saben lo que es bueno para ellos.
–Entonces que aprendan o mueran. Estamos todos juntos en esto. Vivamos o muramos juntos.
–¿Desea morir por su ignorancia? Tiene que pensar en cómo podemos recuperar esas cápsulas sin hacerlo estallar todo.
–No. Yo creo en ellos. Yo era uno de ellos antes de convertirme en tigre. Todos pueden dejar de ser comunes si se les patea para que despierten como se hizo conmigo.

Las Estrellas mi Destino / ¡Tigre! ¡Tigre!
Alfred Bester
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